ALMA DE SIRENA





¿Son bellas verdad?, su color, su brillo, como queda… conozco a muy pocas amigas que no quisieran tener uno como mínimo. Ignorantes. Cerca de donde vivo, hay una valla donde ponen anuncios, ya saben, una de esas grandes y feas que ocupan media fachada. Hace unas semanas pusieron uno con la famosa de turno luciéndolo con cara sonriente. Durante ese tiempo tuve que dar un rodeo para volver a casa, no quería verlo. Es curioso como a veces puedes enterarte de la verdad de la forma más tonta. Es como me paso a mí. La historia que se repite. Chica conoce a chico, se enamoran, se casan… Hasta ahí la vida es de color de rosa. Pero un buen día, como se suele decir, chica escucha una llamada por error. Chico esta planeando el fin de semana con otra, y hablando de lo bien que lo pasaron anoche al echar un polvo en su coche. Chica se le cae la venda y comprende de un plumazo que el chico estaba con ella por la pasta, que cuando lo conoció, su empresa estaba casi arruinada y como siempre había sido un niño bien, ¿qué hizo para seguir teniendo dinero? Cada vez que pienso lo ingenua que fui, me pongo furiosa. Luego viene el dolor, y al final, la tristeza lo envuelve todo. “¿Como no lo vi?” me reprocho una y otra vez. Ya han pasado meses, pero...Mi nombre es Marina. Según mi madre, soy una antigua descendiente del mar, una sirena. Me lo decía por la noche al arroparme, cuando era pequeña. Se sentaba al borde de mi cama, me leía un cuento o me contaba alguna historia curiosa de nuestra familia. “Desde siempre hemos tenido una relación especial con el mar, - me decía - y tu eres una de sus hijas”. Me encantaba escucharlo. Me hacia sentirme especial. Cuando en el colegio, algún niño se metía conmigo y me hacia llorar. Volvía corriendo a casa y mi madre me consolaba susurrándome estas palabras: “eres especial, una sirena”. Incluso cuando crecí y llego la hora de los novios, las discotecas y las borracheras nocturnas, seguía diciéndomelo. Deje de creérmelo. Cuento para niños pensaba, pero en lo mas hondo de mí, seguía sintiendo lo mismo que cuando me lo decía de niña. Hoy tengo cita con mi psicólogo o psiquiatra o lo que sea, me ha diagnosticado depresión profunda y me ha dado un frasquito lleno de pastillas rosa. Rosa, vaya contradicción. Me dice que tengo mucha ira acumulada y la tengo que sacar. Se me ocurren algunas ideas, como ir a por mi ex y tirarlo por las escaleras o coger un martillo y destrozar su bonito mercedes, que curiosamente fue un regalo mío y que hoy seguramente aprovechará para tirarse a su amiguita. Madre, me siento tan perdida. Pero ya he tomado la decisión. Tengo reservada plaza en el avión y la maleta esta hecha, dejare que pase mi hora con el loquero y luego iré al aeropuerto. Tengo que volver al mar. Cierro los ojos e inspiro profundamente. Siento las olas, mojándome los tobillos. Abro los ojos y una inmensa luna llena parece estar mirándome fijamente. Es una noche muy bella. Me arrodillo y dejo la mente en blanco. Una voz resuena dentro de mí. La reconozco. Es mi madre. Me veo a mi misma pequeña, en mi cama y ella a mi lado, hablando: “Hija, te voy a contar el porque de la fortuna de nuestra familia. En el mar hay leyes no escritas y durante generaciones las hemos respetado. De ahí viene la bonanza de nuestro negocio pesquero. Es costumbre que a partir de la noche del decimotercer cumpleaños, las madres las vayan revelando a sus hijas. Solo así pueden transmitirse. Así se ha hecho durante generaciones y ahora ha llegado tu momento. Esta noche te hablare de las perlas y los corales. Nunca los compres cuando seas mayor. Y si te los regalan, devuélvelos al mar. Son objetos bellos, pero con un fondo oscuro. La persona que los posea se volverá infeliz. ¿Y eso por qué? – preguntaba yo - Te contaré una historia. Las sirenas no son solo esos seres maléficos que arrastraban a los navegantes y marineros al fondo del mar. Eso es una verdad a medias. También son compasivas y bellas. Poseen un conjuro en sus melodiosas voces que solamente escucha el hombre que ha traicionado a una mujer. Solo estos, seducidos por su canto, se tiraban del barco e intentaban alcanzarlas. Ellas los conducían hacia un arrecife dejándolos a merced de las terribles olas que los empujaban contra las rocas. Mientras morían, su sangre se derramaba provocando que los corales sean de ese color rojo tan intenso. Cuando veían el fin de estos traidores, las sirenas vertían lágrimas que el mar convertía en perlas. Tú, cariño, te pareces mucho a ellas, tienes su alma.” Abro los ojos y miro por última vez el precioso collar de perlas que mi marido me regaló por nuestro compromiso. Lo arrojo al mar y por fin, soy libre. Miro las olas y con su suave ir y venir se llevan lo que es suyo donde siempre debió estar. A lo lejos, creo ver algo en el agua, una silueta, un chapoteo… Yo sonrío al verla. Marina Garcia Moreno


comentaris
5 - Marcel
4 de juliol de 2019, 01.40 h
Hola Marina, soy Marcel jeje casualidad tal vez que busquemos relatos, historias de este tipo ... Solo quiero agradecerte lo que has escrito, ojalá continúes con esta historia

4 - Marina S.;
20 d'abril de 2008, 15.48 h
Hola...Que preciosidad de relato...la encontre de casualidad buscando una cancion que oí de pequeña...me ha hecho muchisima ilusion encontrar este relato...es precioso...es la historia que llevaba tiempo queriendo leer...me encantan las sirenas...desde pequeña he tenido esa obsesion, supongo que gracias a mi nombre (Marina)...enhorabuena...sigue escribiendo asi...porque es un autentico placer leerte. besosS sirenita...^^

3 - Albert Delgado;
27 de febrer de 2008, 09.12 h
Sin duda, la mitologia griega y, en concreto, las aventuras de Ulysses y su fidelidad a Penélope, impregnan cada rincón en esta interensantísima narración. No en vano, Ulysses se hizo atar al mástil de su barco para no ser atrapado por esos "cantos de sirena" que en tantas y tantas veces han aparecido en la literatura universal. Enhorabuena Marina!

2 - Francisco Palomeque;
16 de juliol de 2007, 17.10 h
LA AUTORA, CON ESPECIAL SENSIBILIDAD Y ACERTADO DOMINIO DEL LENGUAJE, NOS REVELA UN CONOCIMIENTO OCULTO A LOS OJOS DE LOS HOMBRES, TRANSMITIDO DE MADRES A HIJAS, DESDE TIEMPOS REMOTISIMOS-

EL TEMA ES ATRACTIVO, Y ESTÁ ESCRITO EN PLANOS DIFERENTES LO QUE, SIN DUDA, ACRECIENTA SU INTERES.

1 - Enrique Vila;
10 de juliol de 2007, 10.15 h
Un relato delicioso. Me encanta la sutileza con la que combina realidad y fantasia y las sensaciones que con ello consigue. Enhorabuena por escribir asi Marina.



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