CINCUENTA MOMENTOS LITERARIOS





Alberto Díaz Rueda comenta: Lo cierto es que lo he pasado muy bien leyendo este libro, sobre todo con el aliño valioso de las ilustraciones de Jordi Lafebre. Sencillamente un regalo desde todos los puntos de vista.
El escritor Antonio Iturbe (autor de "A cielo abierto" y "La bibliotecaria de Auschwitz", entre otras obras) es, sin duda, un "lletraferit" de primer orden y le ha dado en esta afortunada ocasión por escribir un libro con titulo semejante al de las memorias del premio Nobel Naipaul, "Momentos literarios" pero con un contenido sutilmente diferente. "Cincuenta momentos literarios" hace un, en cierto modo arbitrario y personal, recorrido por autores más o menos clásicos en relación a una de sus obras, en un breve viaje informativo-anecdótico sobre algunos de las autores y obras señeras de la literatura universal donde no están todos los que son (cosa casi inviable) pero sí son todos los que están. Con dos excepciones: la visita dedicada a Gutemberg y las dos páginas (en riguroso negro, como se merece) que Iturbe dedica al "Bibliocausto" la quema de 25.000 libros en plena Opernplatz de Berlin bajo el griterío salvaje nazi y, qué profanación, con la música de Mozart. Una de los poetas alemanes del siglo XIX, Heine, de origen judío, cuyas obras ardieron en la pira, había escrito muchos años antes: "cuando se queman libros, pronto se quemarán personas". Profético. En una directa, crítica y paladina introducción, Iturbe lanza rayos y centellas contra la política cultural y pedagógica de este gobierno que padecemos comentando, con más razón que un santo, que "en esta ofensiva mostrenca contra las Letras...debido a que en las aulas docentes en lugar de formar ciudadanos con conocimientos amplios e inquietudes diversas, se produzcan a ritmo de cadena de montaje empleados especializados útiles para el mercado de trabajo". Iturbe clama contra "ese descalabro social de la literatura" y propone este libro como una forma de paliar los daños. ¿Cómo? Mostrándonos grandes obras literarias y sus autores de una forma pareja a la que la mítica Sherezade usó para salvar su vida durante mil y una noches: en forma de relato cuasi oral que mantenga al lector "atado" a su lectura no por fuerza sino por la fuerza del encanto, el sortilegio mágico de la fascinación del asombro y la curiosidad. Como aduce nuestro autor, "este libro no pretende ser un curso de literatura ni dar lección alguna sobre nada. Es tan solo un deseo de compartir la fascinación que nos producen los libros y sus jardineros". ¿Qué mejor regalo de Navidad para nuestros jóvenes? Seducir las mentes excesivamente aletargadas por la tecnología invasiva con unos relatos llenos de pasión, misterio y alegría. Despertar al benéfico bacilo de la lecturitis. Algo que, como la música clásica, no necesariamente nos hace ser mejores personas, pero sin duda no nos hace peores y nos abre sutiles caminos para mejorar nuestra existencia. El recorrido va siguiendo un cierto orden cronológico, por lo que empezamos con el relato milenario de Gilgamesh y los encantos poéticos y aventureros de Homero y Hesíodo, para pasar por Llull, Dante, Góngora y Quevedo (en todos ellos, adornando descripciones literarias con un anecdotario curioso que aumenta exponencialmente el deseo de leer más de ellos que esos breves apuntes, a modo de caramelo para aumentar el apetito). No pueden faltar en este paseo una visita a Cervantes y Shakespeare, pasando por la amable pero certera filosofía de Montaigne, las aventuras de Robinsón de la mano de Defoe, Goethe para los más cultivados, Jane Austen y la madre de Frankenstein, Mary Shelley, Stendhal, Dumas, Verne y Victor Hugo como alusión a la dulce Francia, el inevitable Dickens y su infancia terrible junto a la caza prodigiosa de la mágica Moby Dick de Melville, Poe y Thoureau como tributo a Norteamérica, el sabor salobre de la "Hispaniola" navegando hacia la Isla del Tesoro por la pluma de Stevenson, un guiño a la poesía dramática de Rimbaud y Verlaine o el intimismo de la Dickinson, Conrad por supuesto, Chejov y Joyce, Tolstoi y la Woolf, Mann, Proust y Gide, el misterio con Agatha Christie o Dashiell Hammet, las lejanas cumbres de Africa de la mano de Karen Blixen o Hemingway, el dulce Saint Exupery, la Rodoreda, Borges y Bolaño a la sombra de García Márquez, la profundidad de Camus y la extremosidad poética de Mishima, el humor de Kennedy Toole o el erotismo de las mariposas en Nabokov y terminar con la hiperhidrosis de David Foster Wallace y su dramático final tras una vida de irónico terror a la corrupción gradual y permanente de todo lo que existe, que fue el abono para hacerle escribir algunas de las piezas más brillantes de la literatura norteamericana del siglo XX. Lo cierto es que lo he pasado muy bien, sobre todo con el aliño valioso de las ilustraciones de Jordi Lafebre. Sencillamente un regalo desde todos los puntos de vista. FICHA CINCUENTA MOMENTOS LITERARIOS.- Antonio Iturbe.- Ilustraciones de Jordi Lafebre.- Ed. Bridge.- 181 págs. ISBN 9788416670185


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