EN EL MAR





Alberto Díaz comenta: Se trata de una buena novela literariamente hablando, aunque con una estructura argumental con elemento escondido que desmerece un poco la gran calidad intrínseca de lo que se nos cuenta y cómo se nos cuenta
Nada mejor para los aficionados a la navegación o también para los lectores que amen las narraciones de aventuras marítimas, que una buena novela con una relación directa con el mar. Me refiero a "En el mar" de Toine Heijman. Aquí, la imagen lírica del mar y de la silente navegación de un velero, se convierten en épica, aventura y drama: la historia de esos émulos de Ulises o del capitán Aqab (el velero de esta novela tiene el nombre de Ismael, en homenaje al protagonista y único superviviente del "Pequod" el barco de Aqab que persigue obsesivamente a la ballena Moby Dick) en la faceta aún más arriesgada de navegante solitario, enfrascado en una continua lucha de supervivencia en el océano. Se trata de una aventura de tres meses de navegación solitaria de un hombre, Donald (de unos 40 años), por el mar del Norte, impulsado por una crisis personal (de la que desconocemos los detalles, auque hay numerosas insinuaciones). Una aventura a la que se añadirá, en la última etapa, María, su hija de siete años en una singladura que lleva desde el norte de Dinamarca a los Paises Bajos (lugar de nacimiento del autor). Es decir, no precisamente un paseo por el soleado y bastante tranquilo y poblado Mediterráneo. Se trata de una buena novela literariamente hablando, aunque con una estructura argumental con elemento escondido que desmerece un poco la gran calidad intrínseca de lo que se nos cuenta y cómo se nos cuenta. El elemento básico pasa de ser el amor de ese hombre por el mar, su conocimiento de las nubes y las olas, del viento y de la dureza del mar del norte, a un elemento dramático -casi trágico- cuyo desenlace no desvelaré: la presencia en el barco de su hija y la misteriosa desaparición de la niña en plena tempestad, mientras al parecer dormía tranquilamente en el camarote. Sin embargo, la motivación del navegante, sus emociones y sentimientos, la remembranza de su familia, de su esposa y su hija, las relaciones entre ellos, la psicología infantil y la amargura frustrante del trabajo que le obliga a pedir un “descanso sabático” a su empresa...está excelentemente narrado (a pesar, insisto, de las cartas "marcadas" que el autor se guarda en la manga). Cuando la niña desaparece del barco, Donald se siente desbordado por el temor y la culpa : "Debo mantener la compostura. No puedo caer presa del pánico. Eso es lo peor que se puede hacer en el mar. Si uno se deja llevar por el pánico, ya no es capaz de pensar. [...] Ha llegado el pánico". De noche, con una bruma que impide la visibilidad, el hombre se lanza al mar en busca de su hija entre holas embravecidas y un viento frío. Compuesta de diferentes "flash backs" que a veces rompen la acción, la novela parece una película de intriga muy bien montada (recuerdo la película de Robert Redford "Hall in lost" con la angustia de la soledad y el peligro evidente de muerte). Las reflexiones de Donald van punteando los avatares dramáticos de la acción con breves repuntes de ese extraño bienestar que produce una navegación en calma y absoluta soledad. Un narrador en tercera persona toma el lugar del narrador subjetivo y va aclarando las cosas. Todo en conjunto no resulta decepcionante y eso es una valoración positiva de esta novela. EN EL MAR.- Toine Heijmans.- Trad. de Goedele de Sterck.- Ed. Acantilado. 152 págs. ISBN 9788416748884


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