PETER PAN Y WENDY





Alberto Díaz comenta: La historia es deliciosa y tiene una ironía y sensible dureza, una encubierta crítica a la sociedad, la educación y la familia de la época victoriana, que se pierden casi totalmente en las edulcoradas versiones que venden al público infantil o que emanan de la dulzona pero divertida versión de Walt Disney
¿Quién es el niño que no quiso crecer? ¿Será el mismo cuyo nombre define una psicopatología del comportamiento de tipo leve pero altamente perjudicial para los que lo padecen, casi siempre hombres, pero también algunas mujeres (en otros tiempos eran mas proclives a tener el "complejo Wendy", cuando lean el libro sabrán a qué me refiero)? Pues sí. Se trata del mismo personaje: Peter Pan. Una afortunada, divertida, imaginativa y compleja novela, supuestamente dedicada a los niños, del escritor victoriano J.M. Barrie que compartía el afecto y el arte de entender la mentalidad infantil con, por ejemplo, su coetáneo Lewis Carroll, pero sin ninguna de las connotaciones más o menos perversas del reverendo Dogson, autor de las dos "Alicias", la del País de las Maravillas y la de "A través del espejo".J.M. Barrie era todo respetabilidad, corrección y encanto personal. Nadie se ha permitido, desde que apareció la historia, primero como obra de teatro y después como novela, ni siquiera una broma al respecto (y eso en una sociedad caracterizada por su hipocresía y su público puritanismo anglicano). Sin olvidar que Barrie donó a perpetuidad los derechos de autor de la novela (y de su obra teatral, en la que se basaba) a un hospital infantil de Londres. Admirable. El volumen que leo es una traducción antigua, de Editorial Juventud, que la publicó por primera vez en noviembre de 1925, aunque mi libro es la octava edición, de agosto de 1953 (donde anuncia que Walt Disney está haciendo una versión en dibujos animados "que pronto podrán ver los niños de España"). No consta, y lo lamento, el nombre del traductor y el volumen está ilustrado por dibujos deliciosos cuyo autor tampoco aparece. La edición que aparece aquí es bastante reciente y la firma Planeta, así que será más fácil de encontrar que la mía. La historia es deliciosa y tiene una ironía y sensible dureza, una encubierta crítica a la sociedad, la educación y la familia de la época victoriana, que se pierden casi totalmente en las edulcoradas versiones que venden al público infantil o que emanan de la dulzona pero divertida versión de Walt Disney. Peter es un niño, que decide escaparse de su niñera cuando tan solo era un bebé porque no le gustó la descripción que sus padres hacían de él cuando creciera y se propone seriamente no crecer, no dejar nunca de ser un niño. Así que se esconde en los Jardines de Kensington con las hadas y los duendes hasta poder llegar al País de Nunca Jamás, donde vivirá felizmente una vida de aventuras, detenido en la edad de 13 años para siempre, en rivalidad constante con los piratas comandados por el Capitán Garfio, una tribu de indios pacíficos, las sirenas del lago, su inseparable tropa de Niños Perdidos y el hada Campanilla de Bronce, que, convenientemente agitada, le proporciona el polvo mágico con el que volar. Pero como todos los niños echa de menos los cuentos de una Madre, por lo cual decide ir en busca de Wendy, una niña de doce y sus dos hermanos más pequeños y se los lleva al País remoto y aventurero en el que vive, para que ejerza de Madre cuentacuentos y protectora. En realidad el original de Peter Pan se divide en dos partes, la primera "Peter Pan en los jardines de Kensington" se nos ha hurtado a todos los lectores españoles durante años (la editorial Valdemar hizo una edición española completa) y narra cómo Peter abandona su casa y va a los jardines donde se convierte en un ser que no es "Ni Lo Uno Ni Lo Otro". La segunda, "Peter Pan y Wendy" es la que conoce todo el mundo (sobre todo gracias a Disney). «Todas las primaveras, excepto cuando se le olvida, viene Peter Pan a buscar a Wendy para llevársela al País del Nunca Jamás, donde ella le cuenta mil cuentos de los que él mismo es el héroe, y que Peter escucha con ansiedad. Cuando Wendy crezca, tendrá una niña que, a su vez, será la madrecita de Peter Pan; y así sucederá siempre, siempre, mientras los niños sean alegres, inocentes...y un poquito egoístas». Así termina la fascinante aventura de Peter y Wendy, un estereotipo simbólico, un mito cultural, del que no sólo el psicoanálisis ha sacado mucho jugo (en la novela se le menciona como el niño que guía las almos de los niños muertos hacia el Más Allá, tranquilizándolos y jugando con ellos. Hay personas que aún sonríen cunado escuchan las palabras de Peter cuando se despide de Wendy y sus hermanos: "No os hagáis mayores nunca. Aunque crezcáis, no perdáis nunca vuestra fantasía ni vuestra imaginación. De ese modo seguiremos siempre juntos. - ¡Prometido! -gritaron los tres niños mientras agitaban sus manos diciendo adiós." Peter Pan ha calado tan hondo en la cultura inglesa (y en general en la occidental) que en los jardines Kensington de Londres hay una escultura del niño tocando una flauta (no se les escape la semejanza de Peter con el travieso dios romano Pan). Barrie se basó en uno de los hijos de la familia Llewelyn Daves, Peter, para pergeñar su personaje. Cuando los Daves fallecieron tempranamente, el escritor adoptó a los hijos de la pareja. (lee más en diariodemimochila.over-blog.es) FICHA PETER PAN Y WENDY.- J.M. Barrie.- 272 págs.- editorial Planeta.-ISBN: 9788408167167


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