ZEN Y FILOSOFÍA





Alberto Díaz comenta: Ueda que comparte con Nishitani la descripción del zen como "alquimia antiontológica" busca transmutar los conceptos en silencio y recurre al Maestro Eckhart para mostrarnos el camino que conducen al zen a una conexión con la filosofía occidental (a través del nihilismo filosófico).
Podría parecer que Shizuteru Ueda, el filósofo japonés de la llamada Escuela de Kioto creada por Nishida, ha utilizado dos términos antagónicos para titular su libro. La disciplina espiritual se forja de espaldas al ego, sujeta a la experiencia y a una visión minimalista de la realidad sensorial, la busca de la nada, el vacío o la paradójica amplitud de lo que ES. La filosofía nace a partir de la concreción del yo, el anhelo de la vida buena o las complejidades del lenguaje que define lo que presuntamente aportan los sentidos. Si la primera se hunde en la aparente irracionalidad del koan, la segunda busca una coherencia entre el sujeto y la vida, entre lo que aparece y lo que podría ser, cultivando la duda y sólo al fin reivindicando el silencio (Wittgenstein). Y aquí es donde Ueda que comparte con Nishitani la descripción del zen como "alquimia antiontológica" busca transmutar los conceptos en silencio y recurre al Maestro Eckhart para mostrarnos el camino que conducen al zen a una conexión con la filosofía occidental (a través del nihilismo filosófico). El autor presenta tres de sus textos más conocidos, con un prólogo muy ilustrativo, bibliografía y notas a la edición de Raquel Bouso García que junto a Illiana Giner Comín, son autoras de la traducción. El primero está dedicado a informarnos de la práctica del zen, con una diáfana explicación sobre la disciplina incidiendo en la "libertad creativa" del zen: "Se trata de libertad en el sentido de estar completamente abierto, completamente libre de cualquier impedimento", empezando por la "prisión del yo, el lenguaje". Y mostrando que la práctica del zen, "es cierto modo de ser que conforma la manera en que vivimos nuestra vida cotidiana y la manera en que manejamos las diferentes situaciones que conlleva" (pág.34). Y este zazen o meditación sentada, "es menos cuestión de decidir no hacer algo que de llegar a un punto muerto en el que ya no se es capaz de hacer nada"..."un estado de no confrontación, en el cual ninguna cosa es considerada como un objeto" (pág.39). El segundo de los trabajos está dedicado a su maestro Nishitani sobre el pensamiento puro en oriente y occidente mostrando las semejanzas entre el lenguaje zen y su búsqueda de la libertad con la obra y la vida del místico alemán Eckhart. Sin dejar por ello de comparar "la nada nihilista y apática occidental a la nada liberadora y simpática del zen". A continuación el libro nos regala la versión de Ueda de la tradicional alegoría zen de "El buey y el boyero" tan conocida en todo el ámbito espiritual de oriente y occidente, con deliciosos grabados del siglo XV. Y termina con un clarificador trabajo sobre "El pensamiento de Nishida" donde aboga por la superación de la dicotomía Oriente-Occidente que el filósofo propició con sus reflexiones sobre las brechas existentes entre el zen y la filosofía, practicando ambas simultáneamente durante diez años, llegando a diseñar un sistema propio que se podría resumir, según el autor, como "la concatenación dinámica de experiencia pura-autodespertar-lugar físico donde se produce la experiencia. Ello corresponde a la relación básica entre la experiencia, la comprensión de esa experiencia y el horizonte de esa comprensión; con todo, el rasgo característico de esta cadena es que el punto de partida de la experiencia reside en la experiencia pura de lo que ES". (pág.179). FICHA ZEN Y FILOSOFÍA.- Shizuteru Ueda.- Trad, Raquel Bouso e Illana Giner.-188págs. Herder.- ISBN 9788425423284


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