Matarraña

A continuación se muestran todos los escritos de autores que han enviado sus artículos a Serretllibres. Es posible mostrar los artículos de un autor concreto, sólo hace falta seleccionarlo en el siguiente menú desplegable.
Visualizar

EL PAIS: TRIBUNA: JULIÁN CASANOVA Más allá de la economía...



TRIBUNA: JULIÁN CASANOVA

Más allá de la economía

JULIÁN CASANOVA 04/12/2011



Ya sé que más allá de la economía no hay vida, que estamos todos asustados, con escasa capacidad de respuesta; que el paro, los recortes y los mercados nos están fastidiando el presente y robando el futuro. Los políticos, salvo Angela Merkel, claro, que parece que vive en otro mundo, asisten impotentes y desorientados, aunque no les importa limpiar los desperfectos dejados por los bancos con miles de millones pagados por los contribuyentes. Dicen que lo primero que ha hecho Mariano Rajoy, tras ganar las elecciones, ha sido hablar con los banqueros. Está todo tan mal y hay tanta desgracia alrededor, que no sé si hago bien en desviar la atención, en alejarme de la calamidad y sacar a relucir cosas tan insignificantes en las que ni siquiera debería pensar.

 

La noticia en otros webs

Estamos atascados en materia de derechos, representación y solidaridad

Por ejemplo, de corrupción y sobornos, de pagos indebidos con fondos públicos. De eso estuvo hecha durante mucho tiempo la política en España y ahí seguimos. Y aunque el culto al dinero sucio y a quienes lo poseen ya no crece como antaño, la persistencia de la corrupción es uno de los mayores indicadores del mal funcionamiento de la democracia: los ciudadanos no hacen nada contra ella y el voto en las elecciones no castiga a los corruptos, bajo el supuesto de que todos los partidos políticos están, o parecen estar, implicados en el mismo sistema de chanchullos. La transparencia y la responsabilidad política han quedado fuera del debate. La corrupción daña la democracia, aunque da lo mismo y quienes resisten se dan cuenta de que su voto resulta ineficaz, vano.

Porque la democracia no se consigue solo a través de elecciones, debe construirse desde dentro de la sociedad, en un proceso que requiere tiempo y educación, pero uno de los principios para valorar su calidad y fortaleza es el control popular sobre quienes toman decisiones y la igualdad política de quienes tienen que ejercer ese control. Con la representación que proporciona el sistema electoral que rige actualmente en España, los ciudadanos no son tratados igual y lo más preocupante es la nula disposición de los dos partidos mayoritarios que se suceden en el Gobierno para abrir el proceso político a esa necesaria reforma. No se trata solo de otorgar el mismo valor a todos los votos, sino de limitar el monopolio sobre las decisiones políticas que sale de ese injusto sistema de representación.

La crisis, los requerimientos electorales y el miedo a que la jerarquía eclesiástica católica y la derecha política-ultraderecha mediática mostraran su rechazo frontal, aparcó el proyecto de Ley de Libertad de Conciencia y Religiosa, que el Gobierno de Rodríguez Zapatero había prometido llevar al Parlamento, debatir y trasladar el debate a la sociedad. Si uno de los fines de la democracia es la igualdad de derechos de los ciudadanos, no parece una cuestión carente de significado reconocer los de las confesiones minoritarias, la neutralidad de los poderes públicos, la retirada de los símbolos religiosos de los lugares públicos y revisar los privilegios que en materia educativa y fiscal tiene la Iglesia católica. Eso es anticlericalismo y abrir frentes innecesarios, dirán algunos, pero la democracia se mide también por la capacidad del Estado para garantizar con leyes la igualdad de derechos políticos, económicos, sociales y civiles.

Cuando el ladrillo mandaba y éramos ricos, la reparación política, jurídica y moral de las víctimas de la violencia franquista generó el rechazo y el bloqueo de poderosos grupos bien a fincados en la judicatura, en la política y en los medios de comunicación. Eso de recordar ese pasado traumático para aprender, con exposiciones, museos y proyectos de investigación, promovidos por instituciones públicas, ya se ha acabado, que no hay dinero, y las familias que buscan y quieren recuperar a sus seres queridos, asesinados, escondidos debajo de la tierra, que esperen, que comprendan que no es el momento.

No sabemos todavía si de la crisis económica saldremos reforzados, como dicen algunos, con otro modelo de crecimiento, pero lo que parece claro es que en materia de derechos, representación, control popular y solidaridad con aquellos que fuera de nuestras fronteras luchan por la democracia, estamos atascados, sin respuesta ciudadana. Necesitamos que los políticos nos sirvan, no que sean nuestros amos, distantes e imposibles de controlar.

Cuando murió Franco, hace ya 36 años, España estaba en crisis profunda, sembrada de conflictos, de obstáculos desde arriba y movilizaciones desde abajo, con ilusiones y esperanzas para caminar hacia la libertad y la democracia, pero también con ambigüedades e incertidumbres. Sin guión escrito, ni camino fijado de antemano, construimos, en medio de graves problemas como la involución militar o el terrorismo, una democracia parlamentaria con un amplio catálogo de derechos y libertades. Para consolidar todo eso, y avanzar en vez de retroceder, necesitamos abrir un debate público sobre la participación ciudadana, la representatividad y transparencia de nuestras instituciones y la responsabilidad de los políticos. No debemos dar la espalda a esos temas, que son la garantía de un sociedad civil democrática y que crean ciudadanos activos y no sumisos al poder. Ni la economía ni el nuevo Gobierno nos van a ayudar.

Julián Casanova es catedrático de Historia Contemporánea en la Universidad de Zaragoza.


Article complet

JORNADAS DE ESTUDIO (Del 3 al 11 de diciembre de 2011) LA GUERRA CIVIL DE 1936 EN CRETAS

JORNADAS DE ESTUDIO       (Del 3 al 11 de diciembre de 2011)

 

LA GUERRA CIVIL DE 1936 EN CRETAS / QUERETES


Desfile de tropas italianas por el arrabal de San Juan (actual Plaza Pascual Buendía), 1938.

 

1.- Tres conferencias didácticas y divulgativas


1a SESIÓN (día 3 de diciembre, sábado a les 19 horas):
-
La II República española en la localidad de Cretas (1931-1936)
- La insurrección militar (del 18 al 25 de julio de 1936)


2a SESIÓN (día 6 de diciembre, martes a les 19 horas):
- El período revolucionario     (del 26 de julio al 31 de agosto de 1936)
- El período anarquista           (de septiembre del 36 a agosto del 37)
- El período socialista                         (de septiembre del 37 a 1 de abril del 38)


3a SESIÓN (día 8 de diciembre, jueves a les 19 horas):
-
El período bélico (del 2 de abril del 38 al 31 de octubre del 38)
- El nuevo régimen franquista.
- La posguerra

2.-  Exposiciones  y  Proyección de películas

 

3.- Colaboran:

 

·        Ayuntamiento de Cretas - Queretes

·        Taller de arqueología e historia de la Asociación Medievo de Cretas - Queretes

·        Asociación Ilercavònia de Cretas - Queretes

·        Asociación Gente Joven de Cretas - Queretes

·        Associació Cultural del Matarranya

·        Librería Serret

·        Associació cultural La Bresca, Arnes


Article complet

"El testamento de amor de Patricio Julve" por Alberto Díaz Rueda

nullediesinelinea.over-blog.es


"El testamento de amor de Patricio Julve"

testamento_web.jpg 

Antón Castro es un periodista gallego enraizado en Aragón. No conocía sus habilidades de narrador. Y debo confesar que ha sido una  agradabilísima sorpresa. Para quien ha dedicado parte de su vida, más de tres décadas, a la lectura y a escribir posteriormente de lo leído, ya sea en "La Vanguardia", la Agencia Efe, revistas literarias como "Camp del Arpa", la radio, y otras revistas y periódicos, resulta una rareza digna de mención -y de celebración–dar con un autor distinto, con fuerza, con pluma original y creativa, que deja traslucir una visión propia, una percepción de los hechos, las personas y el paisaje con la potencia necesaria para convencer al lector con su narración y sembrar en él un deseo de seguir con la lectura de otras obras de ese autor.

Pues bien, Antón Castro, pertenece a esta exigua pero vibrante nómina. Y así lo creo pese a que sólo he leido de él el libro que les comento. Me entero de que tiene algunos más, de relatos como éste, "Los seres imposibles, "Golpes de mar" y "Fotografias veladas"; uno infantil, "Jorge y las sirenas"; otro de retratos literarios, "El sembrador de prodigios"; dos poemarios, "Vivir del aire" y "Paseo en bicicleta" y  la novela "El album del solitario".

Mientras lo leía sentía la familiaridad de autores que yo habia transitado en mis irredentas juventudes, Pio Baroja, Valle Inclán, Pérez Galdós, Ramón J. Sender, Alarcón, Bécquer...era como leer las aventuras de aquél loco, valiente y sentimental enamorado de las aventuras y de las mujeres, el marqués de Bradomin, transformado en el Tigre del Maeztrazgo o el protagonista de "El manuscrito encontrado en Zaragoza" buscándose la vida y la muerte en el Bajo Aragón.

Castro divide su libro en cuatro apartados, relatos cortos, a veces muy cortos, en los que vivimos en un ambiente real pero fantasmagórico, una geografía que parece mítica pero cuyos lugares y nombres responden a todo este teriritorio mágico que conforma el Maeztrazgo, sus gentes, sus bosques, valles y montañas y los distintos episodios van desarrollándose dejando aquí y allá que aparezcan una y otra vez personajes de las narraciones anteriores, ya sea el general Cabrera, su amante Margarita Urbino (un retrato de mujer que firmaría Laura Esquivel), el misterioso fotógrafo Patricio Julve que da nombre a la novela, el director de cine Loach, el coronel Balfagon narrador de fantasías, la mismisima maquis "La Pastora", la joven Raquel, cuyo retrato enamora a cualquiera que lo vea y que cierra su periplo en el relato que da titulo al libro. Esas apariciones dan una enorme coherencia al libro como totalidad y provocan la sensación en el lector de estar en un terriitorio único, legendario, donde todo, paisaje y seres humanos, animales, árboles y piedras tienen un lugar específico en el que se desarrollan las historias.

Y además Castro nos regala algo inapreciable, de un valor exquisito: su lenguaje literario, la fuerza poética y evocadora de su estilo,  que va dejando a lo largo de las  narraciones la impronta de una cultura literaria y una gracia narrativa que, al menos a mí, me han encantado. Las imágenes y metáforas que salpican lo narrado suelen ser de una justeza expresiva y unas alas poéticas sobrias pero muy evocadoras y sorprendentes. Y así una plaza se convierte en una "inmensa caracola de resonancias", nos evoca el invierno en cuatro trazos: "en plena invernada, el viento enfurecido muerde los aleros, recorre las barbacanas y los voladizos y enciende un rumor obstinado que sorprende al paseante con un manotazo cruel en el rostro". Personajes como Otilia que vende sus favores a Aureliano, el enterrador, el pintor Benigno Rabaza, Pilar Palomo y Julián, unos Romeo y Julieta del  Maeztrazgo,  y los seres saturnales del "Inventario de suicidas y otras desapariciones", la Rusa, el pianista, el fugitivo...o los relatos a la vera del fuego de "Angeles y bestias".

Quizá sea esta ultima parte del libro la menos potente literariamente hablando, aun siendo atractiva de lectura y evocadora de mitos y leyendas, (magnífica la del bandido Juan Bautista Billoro). La última narración, que cierra el libro, "El hombre invisible" en la que el protagonista es el director de cine Ken Loach que rodó "Tierra y libertad" en Mirambel, logra magistralmente transformar a una persona real en un verosímil personaje que cierra el círculo narrativo del libro dándole unidad y sentido, transformándolo en el reflejo de "un sueño colectivo" como escribe Castro.

Magnífico libro también para los  amantes del bajo Aragón. Cantavieja, Iglesuela del Cid. Ejulve, Mirambel, Fortanete, Mosqueruelas y otras localidades y villas, de las que da cumplida razón y convierte en escenarios en los que parecen caminar las sombras y los influjos del gallego Cunqueiro, el catalán Perucho, el portugués Saramago, el argentino Borges o el yanqui Poe, pues de todos ellos y de los anteriormente citados parece haber bebido el amigo Castro.


Article complet

HERALDO DE ARAGÓN: Antón Castro reabre 'El testamento de amor de Patricio Julve'

 


Antón Castro reabre 'El testamento de amor de Patricio Julve'

PEDRO ZAPATER


El escritor y periodista publica en Xordica una nueva edición de su libro de relatos inspirado en el personaje de Patricio Julve, un fotógrafo que transita por los claroscuros de la realidad y la fantasía en el Maestrazgo turolense.

 

Antón Castro durante la presentación del libro.JOSÉ MIGUEL MARCO Antón Castro durante la presentación del libro.JOSÉ MIGUEL MARCO
Antón Castro es un escritor y periodista infatigable que también ejerce como ser imposible, ciclista escapado, apasionado entrenador de fútbol, corredor de fondo, fotógrafo de sirenas... Afirma que no es nadie si no está rodeado de palabras. Ni de amigos, a juzgar por el lleno que registró ayer la sala Pilar Sinués del Paraninfo, donde se presentó su último libro 'El testamento de amor de Patricio Julve'. La obra es un conjunto de relatos vertebrados por el fotógrafo Patricio Julve, un personaje compuesto de realidad y ficción.

En el acto intervinieron como 'albaceas' literarios Concha Lomba, vicerrectora de Proyección Cultural y Social; el escritor y periodista de HERALDO, José Javier Rueda; la poeta e investigadora, Almudena Vidorreta, y el editor Chusé Raúl Usón.

Concha Lomba comenzó recordando que "Antón es una figura esencial de la cultura en Aragón; un creador de opinión que aboga por construir cultura". La vicerrectora subrayo el valor de esta postura y bromeó diciendo que "lo único que no comparto con él es la pasión por el fútbol".

El editor y escritor Chusé Raúl Usón agradeció emocionado esta nueva edición de 'El testamento de amor de Patricio Julve' en Xordica y exhortó a los asistentes a brindar por la amistad. Los aplausos rompieron el silencio.

Almudena Vidorreta anticipó las calves del libro y profundizó en su estructura, señalando que el autor responde al lector con toda una poética, un texto en el que “las descripciones tienen el mismo valor que las acciones. El fuego es un elemento presente, al igual que el sexo”. Vidorreta concluyó aludiendo a un libro anterior de Castro: 'Fotografías veladas': “Aquí las fotografías son nítidas. El escenario del Maestrazgo es como un Macondo”.

La intervención de José Javier Rueda fue verdaderamente divertida. El periodista bromeó al contar cómo en el momento en que Antón le pidió que presentara su libro le contestó: “Piénsalo bien. Pero nada, no me llamó y he tenido que venir”. Rueda prosiguió explicando que seguía sin entender como él, una persona desconocida, podía hablar de un referente nacional de la cultura en Aragón. Respecto a la obra del autor expresó que “a la mesa de un periodista llega de todo, por eso fue una alegría dar con la obra de Antón, donde el amor es la clave de un libro muy poético, que recuerda mucho a Bécquer”.

Antón Castro cerró el acto agradeciendo las palabras de sus presentadores y añadió que “también hay mucho periodismo en el libro. El autor gallego aragonés desveló que se sirve mucho del mundo familiar para construir relatos y afirmó que “las historias más inverosímiles me las ha dado la realidad”.

A la presentación acudieron los escritores Ismael Grassa, José Luis Melero, María Pilar Clau y Mariano Gistaín, Irene Vallejo, José Luis Corral, Emilio Gastón, Santiago Gascón, Adolfo Notívol, David Mayor, Eva Hinojosa, Cristina Grande y Miguel Mena, así como diversos representantes del mundo de la cultura en Aragón.

Pero, ¿quién es Patricio Julve?

'El testamento de amor de Patricio Julve' es, en palabras de Castro, “un libro sobre amor, muerte y poesía que refleja la pasión por contar historias, escuchar, ver los mecanismos... todo ello en un arco temporal de 150 años”. Desde la historia de Ramón Cabrera, 'El tigre del Maestrazgo' hasta el rodaje de 'Tierra y libertad', de Ken Loach, todo tiene cabida en la escritura de esta 'última voluntad' literaria.

“El personaje de Patricio apareció por casualidad. Buscaba un artista de la imagen que me permitiera soñar que yo mismo hacía buenas fotos”, explica el autor. Para ello crea un personaje ficticio inspirado en fotógrafos reales como Juan Mora Insa y Gerardo Sancho. Pero Patricio Julve es eso y mucho más: es la mirada furtiva del escritor, un fotógrafo que relata escenas y describe imágenes. Julve aparece en los libros de Antón Castro como Antoine Doinel en las películas de Truffaut. Qué buena herencia.

Article complet

"Un fantasma en la foto" de "El testamento de amor de Patricio Julve" (Antón Castro) publicado en el volumen colectivo "Historias de Loarre" (March Editor),

ANTÓN CASTRO
UN FANTASMA EN LA FOTO

loarre.jpg
UN CUENTO DE PATRICIO JULVE*

Patricio Julve no creía en fantasmas. Como fotógrafo tampoco le interesaban los castillos, tal vez porque esa labor de encerrarlos en un objetivo la había realizado siempre su maestro Juan Mora Insa. Pero con Loarre, fallecido aquel prodigioso documentalista hacía una década exactamente, creyó que bien podría rendirle un homenaje. Aunque eso, en realidad, lo pensó luego: exactamente cuando el canónigo y archivero Antonio Durán Gudiol le anunció que preparaba “una biografía del castillo”. Añadió aquel hombre menudo, al que conocían en Huesca como “el cura rojo”: “¿Y cómo hablar de un castillo sin las fotos?”. Patricio Julve aceptó la indirecta como una invitación y como un desafío. Nunca se había sentido cómodo ante el lienzo de una pared, repintado por el tiempo y el vaivén de las estaciones. Nunca había tenido sensibilidad para singularizar una mole de torres, un mirador ojival que se abre a un horizonte cristalino, un oratorio íntimo frecuentado por reinas y señores. Ni siquiera se sentía llamado por esa instantánea general y evocadora de una arquitectura majestuosa que escala y recorta el aire invisible, cosida al armazón de los peñascos.

Ya en su estudio de Murallas Romanas, creyó que debía reflexionar acerca de la conveniencia de un proyecto que podía resultar, más que nada, una aventura descabellada. Al fin y al cabo era cojo, y el terreno escarpado y abrupto no facilitaría sus movimientos. Además, el castillo tenía varios desniveles, e iba a exigirle dinamismo, variedad de perspectivas y un poco de osadía física. Buscó en su archivo, donde tenía algunos positivos del maestro, y contempló las cuatro vistas del castillo: tres exteriores y una interior. Las exteriores habían sido fotografiadas desde el llano, desde la explanada de acceso, y desde el fondo de la serranía, con lo cual el castillo parecía un minúsculo mirador de vértigo que penetraba en una región de nubes. Se trataba, sin duda, de la foto más artística de todas. Y la del interior era una toma poco imaginativa, marcada por la confusión de los elementos y quizá por una mala posición del fotógrafo. Dedujo que el maestro Mora Insa, en vísperas de su adiós del mundo en 1969, no le había regalado las mejores piezas de un reportaje de 40 positivos reconocidos y catalogados....

*Este texto sobre Patricio Julve (el fotógrafo que nació en el libro "El testamento de amor de Patricio Julve" (Destino, 1995 y 2000) ha sido incluido en el volumen colectivo "Historias de Loarre" (March), en el que participan Ismael Grasa, Carlos Castán, Ana María Navales, Amadeo Cobas, Ramón Acín, Félix Romeo, Cristina Grande, Damián Torrijos y Óscar Sipán, que ha sido el coordinador y antólogo del volumen.
Article complet

<1
2
3
4
5
...72>