DOÑA BRÍGIDA.

 

DOÑA BRÍGIDA.

Doña Brígida Ferrer supo una noche antes que iba a morir. Durante aquella mañana se dedicó a ordenar la mísera habitación de la pensión que se convirtió en su casa desde que su marido la abandonó por una joven de 20 años. Extrañada de no ver venir a la muerte salió a dar un paseo por el barrio y mientras caminaba por sus callejuelas oscuras y malolientes, escudriñaba los rincones sombríos, buscando a la Dama de la guadaña. Como no aparecía, su mente se relajó y empezó a divagar. Fantaseaba con la idea de un gran entierro y al entrar en el parque confundió a las putas y los paseantes nocturnos con la gente del cortejo fúnebre que se movía bajo la sombra de los cipreses del cementerio.   
Los borrachos temblones se convirtieron ante sus ojos en los hombres de la familia, que como era tradición, se turnaban para cavar la fosa. Doña Brígida se imaginaba dentro del ataúd abierto y con los ojos cerrados, mientras escuchaba como sus antiguos amantes, familiares y amigos, iban construyendo su biografía. Explicaban anécdotas, historias, secretos conocidos y otros no tan conocidos. Intervenían, en susurros o casi a gritos, porque todos guardaban un trocito de ella para compartir y de vez en cuando estallaban en risas colgadas de lágrimas o callaban tras advertir que hablaban en pasado. Las destrozadas mesas del parque se vistieron de manteles blancos adornados con flores silvestres e iluminadas con velas rojas, azules y amarillas, fuentes creadoras de los demás colores y protectoras de hechizos. El tentempié estaba servido en vajillas de porcelana fina, el vino en copas de la mejor cristalería, los cubiertos eran de plata, las servilletas de hilo y la comida variada, para cubrir los gustos de todos los presentes.   Había platillos con caviar de esturión y salmón, para complacer a sus amistades y amantes de juventud, fresitas con chocolate para los más golosos, champaña francés para complacer a las viejas urracas, compañeras de cartas, vino rosado a gusto de su madre y bocaditos de perdiz confitada, porque para su padre no había banquete si no se servía caza. Cansada de andar se sentó en un banco y con los ojos cerrados pudo ver el Campo Santo de su pueblo natal, blanqueando entre el silencio de dos montes y mirando a las huertas. se vio envuelta en un lienzo de algodón mientras la bajaban a la fosa, acomodándola sobre un manto de helechos y tomillo de flores rosadas, para que la espiritualidad y el olor de las plantas la protegieran de todo mal. Contempló como la cubrían de tierra mezclada con hinojo para darle fuerza y romero con la esperanza de que el entusiasmo de su aroma tapase la tristeza del momento. Finalmente y ya con las lagrimas lamiéndole las mejillas, pudo ver a su querido marido depositando sobre su féretro las últimas flores, sus preferidas, capuchinas naranjas, para que nunca le faltase la presencia del sol. Comenzaba a clarear y despertándose de un ligero sueño, doña Brígida aprovechó las primeras luces del día para acercarse a la lápida y emocionada leyó la esquela de un diario abandonado como si fuera su epitafio: “aquí sólo descansan los huesos de Doña Brígida Ferrer porque ella sigue recorriendo el mundo” .
                            
             
De esta forma, la encontró la muerte llorando felicidad y con la habitación de la mísera pensión bien ordenada.

Irene

Article complet

CAGANER

 

 

CAGANER

                                                            Mª Lluïsa Gascon Prades

 

          Cada cop que, amb un drapot al voltant del coll i quasi ofegant‑me, se m' acosta la cullera em vénen ànsies. Una mena de pasterada de tots colors i de gust indecís s'aproxima perillosament. Jo ja tanco la boca, ja. Fins i tot serro les dents i tanco  els punys, però no hi ha res a fer. La mare ho té clar, m'ha  d'empapussar sigui com sigui. Els meus laments i esforços no fan sinó retardar el calvari pel qual he de passar tres cops al dia. Mentre jo faig tot el possible per tirar coll avall aquell conjunt de grumolls, una flaire exquisida omple les meves narius i fa encara més difícil el meu engolir. Si pogués parlar els diria quatre coses, d' això se'n valen que encara no en sé. Només emeto alguns sons guturals que, difícilment desxifren: tan llestos que es creuen...! Olor de guisat amb força suquet, carn colgada de pèsols, patatetes i  pastanagues...  que en   donaria  per tastar‑ho! Si com a mínim em sortissin les maleïdes dents, però no, no me n'ha sortit ni una i això que la filla de la veïna del primer primera ja en té dues i va néixer dos mesos més tard que jo. Tot ho dec a l' herència, fins i tot això, res puc fer per avançar o endarrerir aquest procés. Hauré de tenir paciència i mentrestant conformar‑me amb ratar trossos de bastons i pa dur al mateix temps que m' omplo de baves humides i llefiscoses.

Article complet

Cicles

Cicles La primavera és l’inici De tot el curs de la vida. Són moments de sacrifici I el primer tret de sortida. Els brots són tendres i fràgils, I el cos té l’ànima blanca. Llums multicolors que, dúctils, Cauran de dalt d’una branca. No hi ha núvols ni tempesta Que ho faran tot impossible. Només hi ha ganes de gresca I una gran força per viure. Nits de foc i lluna plena, D’aroma de pi i roure. No recordes la darrera Data que a l’estiu va ploure. El sol, com tu, és al zenit. El terra, ardent batega Cadent de pols i decrèpit Com el jonc que el vent doblega. Just al mig de la balança L’estiu reposa els seus braços. Amb ell el cos no descansa, Sempre amb la por dels fracassos. La tardor ja és mirar enrera I fer balanç d’una vida. És conservar el que ens queda Tapant qualsevol ferida. Ara tot és seré i lànguid Amb postes de sol eternes Que anuncien l’ocàs més plàcid. Que t’inflen amb seny les venes. Cauen les fulles dels arbres… Quelcom dintre teu s’asseca. Has de donar pas als altres Que vénen corrents i amb pressa. Quan el fred et cali els ossos I el braser ja no t’escalfi, No facis de tu mil trossos Que l’hivern farà el que calgui. Ànima i vida glaçades Sota el mantell de puresa De la neu, i unes petjades Fins arribar a la vellesa. I quan per culpa del fred Hagis perdut la drecera, En un altre i nou indret Florirà la primavera. Fred mundà Gel violaci que sotmets el silenci al més letal de tots els verins, on l'ostracisme ancià i altruista féu sorgir la bruma incessable que amaga revoltes de portes endins. L'ullal negre del llop amaga la freda foscor de la venjança gravada al dors del teu anell. No busquis oceans de terra on el glaç limita amb el cel anònim. No esperis vespres vermellosos entre canelobres del fracàs... No intentis fugir de la carnassa ara que el diable et convida al fred habitacle d'un desguàs. La galerna farà vogar a celobert tota la fòbia que etèria vas adquirir en dies d'oblidada misèria per tú. Entretant, música sacra, tapona el sentit i et cura ferides bastides d'espant, omplint d'anhel febril l'inabastable odi que rega aquest camp herm que és la teva ambigüa existència. Exhumat i despullat davant l'oracle, goles famolenques, inexorables, vindran per jeure als teus peus orfes de tota pietat, mal asèptic que extirparà la perversa herència.
Article complet

Somnis

Passaré la mà per la terra tova I daurada pel sol del crepuscle, I buscaré petjades perdudes del temps Que amaguen petits tresors oblidats Mentre el suau vent de maig m’envolta. I somiaré que tots dos som furtius Amants d’un temps sense nom, Com l’errant viatger que solitari No l’esperen parades, ni trens, ni persones. I gaudiré de cada estona al teu costat Conscient que cada dia és un miracle Que comença i acaba amb un nou sol Etern captiu d’un present anhelat.
Article complet

EL INFIERNO DE LOS POETAS

Los poetas no van al cielo, es más, no creen en el cielo. El cielo es algo inventado que nunca se ha sabido dónde está. Le pasa algo parecido al infierno, pero este se nos muestra más cercano, más real, más tangible... El infierno son los momentos difíciles de la vida, de la ilusión, del desespero. Cuando al Papa le dio por decir que eso del infierno era una patraña, me acordaba del sufrimiento, de la violencia, de las guerras... Qué mejor infierno. El mundo sólo ofrece frustración, desesperanza. Y nosotros somos privilegiados. Y aún así, hasta los habitantes intrascendentes, conformistas, del primer mundo, tenemos nuestros infiernos particulares. Quizás el infierno de los poetas sea el mero hecho de ser poetas. La poesía, desgasta, mata, se mete en los adentros de las personas que profesan su religión. En el mundo de lo individual, del dinero, del conformismo, escribir es como morir en vida. El poeta abre su pecho, su corazón, su cabeza, y la escribe en forma de versos, en forma de vida, al infinito. A través de un libro, de una nota, de un poema de amor, de un blog... El poeta se muestra tal cual, para aquellos que quieren saber quién es. Y a veces el poeta enamora, atrae... Debe de ser otra maldición, porque a veces esto amarga más que un dulce (que se lo pregunten a los poetas diabéticos). Porque la eterna misión del poeta errante es buscar, buscar entre la vida aquello que siempre busca. Pero un poeta ofrece cabeza y corazón. Poco más puede ofrecer. En ese mundo siempre habrá sufrimiento interior para que los que no sabemos muy bien cómo coño arreglarlo. La ilusión del poeta siempre es el amor. Y aún así se sufre, se descontrola. Porque el amor verdadero siempre es el difícil. Porque el amor verdadero es aquel que busca la persona correcta aunque el camino se convierta en una auténtica aventura vital. Porque el amor y la poesía van de la mano, y todo es complicado. Porque no hay mas sufrimiento que el dolor del amor, el poema del enamorado. Porque ahí es donde el poeta muestra su verdadero infierno. Allí es donde uno se abre al mundo, se abre a la persona que quiere, a la que desea. Y entonces no hay vuelta atrás. Ya está todo vendido. Ya te has vendido. Has vendido tu alma, lo que más quieres, para encontrar en tu regazo la aventura de la vida. ¿Porqué todo es tan complicado?. Seguramente lo hacemos complicado, inexplorable. Pero así son los poemas, versos que quieren ser leídos, que quieren ser comprendidos. Y así es el amor, la mayor virtud del hombre, la que nos atrapa y hiere, nos congela y nos odia a la vez. No quería escribir las líneas más tristes en este día, pero me lo pide el alma. Porque el mayor infierno es escribir, deconstruir la vida de uno y colgarla en una red de redes, esperando que nadie te huya, que cada uno valore lo que puede dar. Yo sólo os doy mi vida en forma de letras. Yo no tengo nada sino mis versos. Yo no soy nada, y aún así espero la felicidad, te espero a ti, huyendo del pesado infierno de los poetas. De: http://mestizo.blogia.com
Article complet

Mare

A foc marcat als ulls porta l’amor, Res a canvi vol i per tu ho dóna tot. No havies nascut i ja t’estimava i Sentint-se ditxosa a tu t’esperava. En cos i ànima a tu s’ha entregat Fidel amiga sempre al teu costat. T’ha vist créixer i fer-te gran a soles I amb solitud veia com t’allunyaves. No permetis que mai s’esvaeixi L’eterna empremta que en tu va deixar, Porta molt dins teu la seva memòria Que com l’amor de mare res no hi ha.
Article complet

Enmig

Qui t’espera al capdavall del camí Que ara trenta dos anys van començar? Qui t’espera que amb tu vulgui arribar De la ma agafat i un mateix destí? Ara ets aquí, enmig, on tot sembla Que s’hagi aturat un instant només. Ara ets aquí, enmig, un poc sorprès D’haver donat llum a la tenebra.
Article complet

La nit

La nit guareix amb negre mantell La poca claror que ja resta Insòlita entre el blau i el vermell D’un cel que a la llum vençut Es presta.
Article complet

1
2
3>