LOGOI 57: SABIAS NEURONAS

 A veces uno lee casualmente un libro que nos atrae por su título, su estilo o su autor. O las tres cosas juntas. Eso me ha pasado con "La paradoja de la sabiduría" y su autor, el neurocientífico Elkhonon Goldberg, de la Universidad de Nueva York, cuya ironía judía y una ruda franqueza de origen ruso aplicados a un discurso sobre el cerebro, la mente  y las actividades increíbles de las neuronas, ha suscitado en mí  una curiosidad considerable. ¿Se puede explicar el fenómeno de la sabiduría a través de principios neurológicos y biológicos? La ilación tradicional entre la edad y la sabiduría no es un capricho cultural. Los neurólogos comienzan a defender que el envejecimiento de la mente no sólo tiene pérdidas mentales relacionadas con la mayor o menor neuroerosión, aseguran que en algunos casos la vejez conlleva un aumento de la competencia y de la pericia que pueden convivir con la pérdida de memoria o la capacidad sostenida de concentración. ¿Cuáles son esas ventajas que aumentan con la edad (repito: en algunas personas y siempre pertenecientes a un tipo determinado: sujetos de larga experiencia cognitiva, curiosos, sanos y de una permanente actividad mental)? Se trata de todo lo relacionado con la resolución de problemas, en un sentido muy amplio del término, que toma la forma operativa de reconocimiento de patrones (capacidad de la mente para reconocer en un objeto o problema nuevos un elemento de una clase ya familiar de objetos o problemas). La toma de decisiones se apoya en moldes cognitivos que han sido forjados por décadas de trabajo intelectual, reflexión y estudio. Los neurocientíficos llaman "atractores" a esos moldes cognitivos: se trata de una constelación de neuronas ligadas por fuertes conexiones. Múltiples y diversas  impresiones sensoriales activan un mismo atractor que codifica de manera automática y con gran simpleza y sencillez el patrón. Esta pericia de comprensión y actuación en personas de edad avanzada (de las que la historia da múltiples ejemplos en toda la gama de las actividades humanas) tiene la habilidad de resistir a los efectos del deterioro neurológico. La sabiduría, un bien que nadie inteligente cree poseer, es un punto clave de la excelencia. Goldberg apunta que tiene que ver con "la capacidad de conectar lo viejo con lo nuevo, de aplicar la experiencia previa a la solución de problemas nuevos". Los sabios son percibidos por otros como "sujetos  dotados de una habilidad única para encarar un problema o situación y resolverlo". 

A mis moldes cognitivos, relacionados con la filosofía y la psicología durante casi toda mi vida, les cuesta aceptar la visión de la sabiduría que nos proponen los neurocientíficos. Intuitivamente no me quedo satisfecho. Creo que podría ser todo eso...y algo más. Seguiremos con el tema.- ALBERTO DÍAZ RUEDA

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LOGOI 56: VICTIMISMO

 En su obra "Etica", el filósofo Baruch Spinoza -mediados del siglo XVII- hace un par de afirmaciones, entre otras  que le valieron su expulsión "eterna" -un "herem"- de la Comunidad judía. En esto no sirve de nada el paso de los siglos: en 1953 David Ben Gurion propuso a Spinoza como uno de los "padres" del nuevo Estado judío, y  en 2015 una serie de personalidades judías de las ciencias y las artes pidieron al gran rabino de Ámsterdam que levantara el edicto contra Spinoza. ¿Que mensajes emitió la obra de Spinoza para que alimentaran un odio "eterno" contra él de sus hermanos de religión? (más bien de etnia; Spinoza nunca fue practicante judío). 

Aparte de su concepción de Dios -tan alejada del Dios hebraico y del cristiano- "Dios es Todo" y "Tu formas parte de Dios", un Dios cósmico que no castiga ni atiende los ruegos de los hombres, hizo observaciones tan sagaces pero comprometedoras como "El odio de las naciones  es lo más adecuado para la conservación de los judíos; eso es lo que ha demostrado la historia y la experiencia". Es decir, las persecuciones han reforzado el sentimiento de identidad judía. Y en otro lugar escribe: "Dios no muestra hacia los judíos exigencia particular alguna y les pide únicamente que observen la ley natural que obliga a todos los mortales". Rechaza pues el tópico victimista judío del "pueblo elegido por Dios" y denuncia que se usan las persecuciones histórica con retro-utilidad  étnica: nos persiguen, luego sufrimos y ese sufrimiento justifica cualquier reacción por dura que sea...en el futuro. Los jóvenes extremistas judíos se graban en el brazo el número del campo de concentración donde estuvieron sus abuelos y se sienten justificados para tomar cualquier medida violenta actual contra personas que no tienen nada que ver con los nazis. Es una forma de victimismo justificativo de hechos atroces que no ocurre solo entre los judíos, sino entre muy distintas etnias, desde los alemanes (época nazi), a los negros  americanos, el Ku-Klux-Klan y los Black Panther,  pasando por las feministas o los machistas y homófobos extremos, o los conflictos nacionalistas de muchos países desde los bosnios y serbios, los kurdos y los armenios a, en menor escala, los catalanes o los vascos y en el otro lado del espectro a los ultras violentos y descerebrados de derecha o izquierda que crecen al amparo de las crisis. Y es que el victimismo está de moda. Principalmente porque es cómodo, conlleva un supuesto derecho a no ser discutido y por tanto a no razonar, es el pretexto que justifica la violencia, el "derecho histórico heredado a tener razón": es el caballo de batalla político de los populistas. Trump se considera una víctima de los hispanos que "vienen a robarle"  y los secesionistas en ciertos países piensan que el poder central les está robando el pan y la sal y tratan de hacer estallar el país entero. El "en esto no gana nadie. Todos perdemos", no les preocupa lo más mínimo. Es el victimismo convertido en estilo de vida. Como dijo el profesor y ensayista italiano Daniele Giglioli es un "paradigma paralizante".- ALBERTO DÍAZ RUEDA 

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LOGOI 55:PLANTAS

 Las plantas son seres vivos, sensibles e inteligentes. Lo dijo Darwin tras hablar del evolucionismo y hacer migas la prepotencia del hombre como "criatura creada y elegida por Dios como monarca absoluto de la Tierra y todo lo que el planeta contenía". A esto añadió Freud que tres hombres, entre ellos él mismo (Sigmund no se caracterizó jamás por su modestia), habían asestado una puñalada histórica a la soberbia humana:  Darwin que colocó al hombre como un eslabón más de la escala evolutiva de las especies;  Copérnico que anuló la presunta importancia cósmica de la Tierra, revelando que gravitaba en torno al Sol (éste mismo nada de astro-rey, es una estrella pequeña y vieja) y era un insignificante planeta;  y Freud  que aseguró que "el ansia de grandiosidad del hombre ahora sufre el tercer y más amargo golpe al 'ego' de cada uno de nosotros, ya que ni siquiera conocemos nuestra propia mente  ni las causas inconscientes  de nuestro comportamiento". Abundando en esta rebaja de vanidades, un neurobiólogo italiano especializado en el mundo vegetal, Stefano Mancuso, ha lanzado una (otra) voz de alerta contra la estulticia humana respecto  a las plantas y el (mal) trato y abusos que les infligimos, a pesar de depender esencialmente de ellas para sobrevivir en el planeta. Deberíamos cuidarlas y amarlas como a las niñas de nuestros ojos. 

Simplemente lean esto: "Imaginen un invento que genera energía gracias al sol a la vez que fija emisiones de carbono; que puede autoensamblarse usando un diseño modular y replicativo; que tiene un software de inteligencia distribuida sin un órgano de control central que pueda dañarse; un aparato, finalmente, que puede replicarse a sí mismo y que si se parte sigue funcionando y genera dos unidades funcionales. Este aparato sería el sueño de cualquier ingeniero... y ya está inventado. Se llama planta y hace cientos de millones de años que crece en la Tierra creando las condiciones adecuadas para la vida que conocemos. Respiramos gracias al oxígeno que producen los vegetales, la cadena alimentaria y todo lo que comemos tiene su base en ellos y hasta la energía fósil de la que dependemos fue producida por las plantas hace millones de años”, afirma Mancuso. ¿Cómo es posible entonces que prestemos tan poca atención al mundo vegetal? Repito, deberíamos amar y cuidar en las plantas no sólo por los servicios que nos prestan, sino también por lo que podemos imitar y aprender de ellas. Son una fuente de conocimiento para la ingeniería, el diseño y multitud de disciplinas de lo más variadas,  ya que muchas de sus técnicas vitales y estrategias de supervivencia adaptativa pueden ser una inspiración global para nuestra especie.  Ellas proporcionan respuesta inteligente y eficaz a multitud de problemas y enfermedades a las que seguramente podríamos vencer si estudiáramos más intensamente el mundo vegetal y accediéramos a la inmensa despensa que las plantas nos ofrecen, por ejemplo, en el fondo de los mares. -ALBERTO DÍAZ RUEDA

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LOGOI 54: BENEFICIO SECUNDARIO

 Todos hemos estado enfermos alguna vez. Evidentemente es una fuente de molestias, cuando no de dolor y sufrimiento y en casos extremos, de desesperanza y angustia. Pero Freud descubrió en sus estudios sobre la histeria lo que llamó "ganancia psicológica primaria o secundaria" de la enfermedad. La primaria es que con la enfermedad, el sujeto hace desaparecer un conflicto reprimido para el que no tenía solución estando "sano". La secundaria, se traducía, por ejemplo, en un incremento de atención, solicitud y cariño en muchos casos hacia la persona enferma o, en la sociedad del bienestar, la protección del enfermo desde el punto de vista laboral, quedando éste bajo el paraguas benéfico de la empresa o el Estado. Por tanto la enfermedad se convertía, al margen de su curso sanitario, en una paradójica fuente de seguridad emocional y laboral (siempre en el caso de los más favorecidos: no todo el mundo tenía familias acogedoras y comprensivas ni entornos laborales en los que la protección del trabajador es obligatoria). Lo que Freud descubrió es que para muchas personas y a muy distintos niveles de incidencia, los beneficios psicológicos de la enfermedad eran la solución fácil y oportuna para cubrir una serie de carencias afectivas y emocionales del sujeto. 

Ese hecho clínico está muy documentado en la historia de la psicología de la neurosis, no solo en el psicoanálisis; la existencia circunstancial de dolencias y enfermedades de raíz psicosomática en las que el enfermo decide inconscientemente alejarse del deseo y las prácticas de la cura, ya que los beneficios secundarios de su estado son superiores a los que consigue "saliendo" de su enfermedad. Con un poco de ironía imaginativa, estas reflexiones psicológicas son extrapolables a situaciones políticas muy cercanas y actuales. Por ejemplo: si entendemos las dos posturas extremas del "caso catalán" como un conflicto político básicamente neurótico (una expresión neurótica nace de la imposibilidad de razonar constructivamente y el recurso inmediato a la violencia: Rajoy y Puigdemont), las dos partes "enfermas" (ahora personificadas por Vox y los ultras independentistas)  se resisten a usar la razón y el diálogo porque están recibiendo grandes beneficios secundarios: votos y presencia política por un lado y victimismo suicida y "honor patriótico" por el otro. Y para los dos, supuestas sinecuras políticas futuras; en el fondo ganancias económicas para los líderes y aledaños. En política es sabido que el patriotismo de algunos se extiende por todo su bolsillo. Ninguna de las dos partes extremas quieren soluciones lógicas y constructivas, realistas. Ambas prefieren un eventual holocausto que destrozaría al país. Por favor, usen las urnas para sacarlos a ambos de la ecuación.-ALBERTO DÍAZ RUEDA



 

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LOGOI 53: RETROCESIÓN

 Creo que fue Alan Watts quien mencionó en uno de sus libros la "ley del esfuerzo invertido" o "ley de la retrocesión". Este filósofo popular norteamericano de los sesenta recurre a Lao Tsé para explicarla: "los que se justifican no convencen; para conocer la verdad, uno debe liberarse del conocimiento; y que no hay nada más poderoso y creativo que el vacío, al que los hombres temen y tratan de evitar". Otros maestros taoístas, admirables amantes de la Naturaleza y la lógica de lo Real, nos recuerdan que "cuando tratas de permanecer en la superficie del agua te hundes, pero cuando tratas de sumergirte, flotas. Cuando porfías en retener el aliento, lo pierdes."

Pensemos en la profunda lección que nos brindan estas aparentes paradojas, oximorones con guiños lógicos.Cuando pretendemos imponernos, intervenir o manipular el curso de las cosas, los hechos naturales, las circunstancias que nos envuelven, rompemos un ritmo o un orden que no comprendemos.  No se trata de recurrir al quietismo o la indiferencia estoica. A veces nuestros inseguros pasos en pos de la seguridad, agravan la situación. Cuando reconocemos que la esencia de la inseguridad no es responsabilidad nuestra, la cordura nos insinúa que debemos reconocer, aceptar la inseguridad para encontrar el equilibrio. Si caes en un río tumultuoso,  no trates de luchar contra sus aguas embravecidas, déjate llevar, limítate a evitar las piedras o los troncos por donde te lleva el río.  

El arte de sobrevivir podría enseñarnos a desconfiar de ese  descuido o indiferencia frente a las situaciones que nos superan y aún más de recurrir a las "soluciones" del pasado, las "fórmulas" de lo conocido. Ante la avalancha de situaciones nuevas y estresantes la mejor actitud es abrir tu mente y volverte receptivo con lo que ocurre, sensibilizarte a cada  momento que aparece, olvidando el temor a lo nuevo. Amoldarte como el agua a todo, sorteando obstáculos y fluyendo cuando no los hay. La naturaleza ha dado al organismo humano uno de los poderes de adaptación más eficaces para el dolor y el sufrimiento, ya sea físico o psíquico. Pero a condición de que no luches contra ellos, de que detengas la obsesión rabiosa por hacerlos desaparecer. Según la ley de retrocesión, tu batalla violenta contra el dolor y el sufrimiento no es lo correcto. La auténtica "batalla" consiste en afrontarlos con aceptación, relajación y confianza. No es fácil, pero acaba por funcionar y aumenta los niveles autocurativos.- ALBERTO DÍAZ RUEDA

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LOGOI 52 : AHORAQUÍ

 Los taoístas lo tienen claro, el "ahoraquí" es la mejor píldora que el inestable ser humano puede tomar para llegar a blindarse contra el desequilibrio, la falta de armonía y la inseguridad, Se trata del principio activo de una planta mítica que crece cerca de la raíz del tiempo, donde el sensato naturalista y poeta griego Hesíodo situaba la génesis de los Trabajos y los Días. Bien, hasta aquí el mito. "En estas cosas hay un significado profundo/ pero cuando nos disponemos a expresarlo/De súbito olvidamos las palabras". Aquí entra la tradición mística que, sorprendentemente, parece un eco de la zona silenciosa donde muchos grandes filósofos y todos los místicos de cualquier religión coinciden. La transformación de la mente humana consiste en conocer y sentir que el mundo y tú formáis una unidad orgánica. Mientras el yo se considere un ente separado de todo lo demás, único y cerrado en sí mismo, todo esto no son más que palabras. El lenguaje que constituye la barrera, el velo espeso que nos oculta la realidad, nos miente a nosotros mismos y manipula las relaciones humanas. Quizá no estamos aún preparados para que las mentes se abran y vean. Tal vez nunca lo estemos y la humanidad seguirá debatiéndose sobre un planeta esquilmado como lo hace un loco sobre un escenario lleno de ruido y de furia. Suena a sermón de la profanada psicología y de las religiones cómplices y responsables de la mayoría de los horrores que el género humano ha causado y sufrido. Y sin embargo, reflexionar sobre esto lleva a muchas personas a cambiar su modo de percibir la vida y los resultados son prácticos, útiles, sencillamente eficaces. Esa minoría encuentra un sentido a su existencia y se abstiene de causar daño a nada y a nadie. Puesto que intuyen su pertenencia a ese todo que une el mundo físico en su totalidad, hombres, animales, árboles, agua, plantas y las montañas, los océanos y los ríos y los bosques, en una armonía existencial que se está dañando cada día de forma irremisible porque estamos demasiado ocupados en explotar el todo en beneficio propio. El primer paso es humilde y parece banal: sé consciente del "ahoraquí" unos segundos, unos minutos cada día.  Que la experiencia que vives y tú seáis lo mismo. No hay separación. Todo transcurre efímeramente en el "ahoraquí". Cada instante es único e irrepetible. Aprende a vivirlo. Parece poca cosa: la voluntad de hacerlo y el conocimiento de lo que haces y por qué lo haces. Lo demás...vendrá por añadidura.- ALBERTO DÍAZ RUEDA
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LOGOI 51: TDA GLOBAL

 Observen con atención y cierto disimulo a las personas que les rodean, en el trabajo, por las calles, en el deporte, a las salidas de los coles o en sus actitudes cuando el hijo/a  juega un partido de fútbol o de básquet. ¿No les recuerdan  los síntomas del TDA (trastorno por déficit de atención) a nivel global?  Decía Ortega hace más de 70 años: “ Casi todo el mundo está alterado, y en la alteración el hombre pierde su atributo más esencial: la posibilidad de medi­tar, de recogerse dentro de sí mismo y precisarse qué es lo que cree, lo que de ver­dad estima y lo que de verdad detesta: el poder de ensimismarse.” Pero Ortega nos dice que la técnica  “es la que lo permite.” Hoy es justamente la técnica la que, con efecto paradójico, nos roba tanto la atención que nos impide ensimismarnos al modo orteguiano y  produce más bien un fenómeno de dispersión. Los psiquiatras le llaman “síndrome de despolarización atentiva”, ya que la atención tiene tantos polos de atracción que pierde la capacidad  de atender a una sola cosa y así comprenderla y gestionarla. Un investigador italiano nos informa que los seres humanos tenemos menos capacidad de concentración que los peces de colores. Los humanos perdemos hoy la concentración al cabo de cinco segundos -en el año 2000 eran doce- mientras que en  los peces de colores el promedio es de nueve segundos. Kant pensaba  que el trabajo intelectual disciplinado (o físico), el silencio y la soledad ocasional disminuyen  el peligro de acabar envidiando a los peces de colores. El parloteo incesante de la tele, el móvil, los ordenadores,  acompañados por los ruidos ciudadanos, familiares o sociales, es el caldo de cultivo de nuestro TDA global.  Otro científico ha demostrado que la contaminación acústica es tan dañina como la atmosférica. El ruido debilita el sistema inmune, agrava enfermedades como el Parkinson, la demencia o la esclerosis múltiple e incrementa la mortalidad por causas respiratorias, cardiovasculares y diabetes. Debemos aprender a ensimismarnos, de espaldas a las pantallas. –ALBERTO DÍAZ RUEDA
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LOGOI 50: ALTERIDAD

 Siempre necesitas a un Otro, real, imaginario, externo o introyectado, para conocerte a tí mismo. Tus análisis precisan referencias comparativas y estimativas, a veces de forma consciente y a menudo inconsciente. Y lo mismo ocurre con tus percepciones y con el motor de tus deseos o de tus rechazos. En tu vida cotidiana casi todo lo que haces tiene una motivación inconsciente de alteridad, La alteridad es inevitable y generalmente ignorada,cuando no negada de forma sistemática.

Necesitamos a un Otro para llegar a tener cierta conciencia de cómo somos y en alguna medida de qué somos. El psicoanálisis y la psicología profunda han trabajado la alteridad a veces con notable acierto y otras veces auxiliándose de la mitología. Freud nos habló, y utilizó en sus argumentos de técnica analítica, el mito ancestral del ser completo en la noche de la humanidad, un ser que unía en sí los dos sexos, dos cuerpos completos, uno de cada sexo, unidos por la espalda. Su completud perfecta les hizo soberbios y se declararon iguales a los dioses. Estos, indignados (recuerden que los dioses ancestrales, sobre todo los griegos y romanos, tenían los mismos defectos que los hombres, corregidos y aumentados, pero con muchísimo más poder) decidieron dividirlos y hacerlos dos individuos "distintos", separándolos y mezclándolos con otras mitades por todo el mundo. Es el cuento de la media naranja y su corolario, la dificultad de encontrar la "tuya".

Pero el mito, el símbolo, la metáfora y la metonimia reflejan una realidad palmaria: el Otro está siempre dentro de nuestra mente, lo formamos en cierta forma,para permitirnos ejercer el proceso incesante de vivir: son puntos de referencias que nos sirven de orientación y nos minimizan la sensación de soledad y abandono. El Otro es la otra cara de la moneda del ser. De tal manera que como en el mito, el Otro sigue formando parte del Uno que crees ser y como te representas a tí mismo y ante los demás. Y aun siendo un Otro es un Uno con el sí mismo que cada uno somos.

En nuestro psiquismo, en nuestra mente, en el inconsciente, somos capaces de sentir desde las variabilidades  del deseo sexual, hasta mantener actitudes y comportamientos que inciden en parámetros que tradicional y equivocada o simplificadoramente asignamos de forma arbitraria a uno u otro sexo (causándonos a veces rechazos que nos ha codificado la tradición o los tabúes cultuales y sociales). La mayoría de nuestros pensamientos, actos, deseos o pulsiones, siempre reflejan, si los analizas sin prejuicios, una referencia más o menos insconciente al Otro que habita en nuestro interior, tan escondido que sólo cuando llegas a un cierto grado de madurez y neutralidad lúcida logras vislumbrar la sombra de su alteridad, Su reconocimiento total por nuestra parte supondría un enorme avance en la madurez psíquica de la especie. Piénsenlo. Sólo los médicos y psicólogos que saben o intuyen esta realidad psíquica perciben la enorme cantidad de patologías y problemas psicológico-somáticos que podríamos evitar progresando hacia esa "unión" alegórica, simplemente reconociendo la  alteridad consustancial de nuestro psiquismo.-ALBERTO DÍAZ RUEDA


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