Jesús Ávila en su ultima visita al Matarraña, aprovecha para conocer el
"Villar Rural d'Arnes" (terra Alta) este es el testimonio de su visita.
LA SEMANA VITIVINÍCOLA:Artículo Publicado Núm. 3.201 página 4216 de nuestra Revista.
semana-vitivinicola-villar-rural-darnes.pdf
web de Jesús Ávila Granados:
pdf. con todas las fotos:
jesus-avila-firmando-en-libreria-serret-villar-arnes.pdf

La comarca interior de la Terra
Alta, formada por doce
municipios, es la más meridional
de Cataluña y en ella se conjugan
los más preciados valores
(naturalísticos, gastronómicos, monumentales,
socioculturales, etc.), que los viajeros –y no los
turistas– de hoy en día tienen oportunidad de
descubrir en todos los sentidos.
Vilar Rural d’Arnes es un modernísimo resort
(complejo turístico), cuyas 95 habitaciones,
dispuestas en forma de atractivas viviendas
tradicionales, que armonizan con el entorno
naturalístico del paisaje de la Terra Alta, ya
forman parte de la oferta turística de la villa de
Arnes.
Arnes debe su nombre a las láminas que
conforman el interior de las colmenas, recordando
la larga tradición apícola de este pueblo, que fuera
uno de los enclaves templarios más importantes
de esta comarca del sur catalán, que ahonda sus
orígenes en la Edad Media, y cuyo ayuntamiento
es joya del Renacimiento. Sus escasos 600
habitantes se dedican mayoritariamente a la
agricultura. El pueblo se alza sobre un altozano,
rodeado de viñedos, olivos, almendros y pinos que
se pierden en la lejanía, un municipio que tiene
como referencia espacial, a mediodía, las
impresionantes cumbres de los Puertos de Beceite,
desafío de osados escaladores y meta de varias
rutas para los amantes del senderismo.
Desde el pasado mes de abril, concretamente en
Semana Santa, está funcionando este paraíso, de
cuatro estrellas de categoría, establecimiento que
ya constituye todo un referente en el turismo rural
de calidad no sólo en este municipio, sino
también en el resto de la comarca y en las Terres
de l’Ebre.
El resort Vilar Rural d’Arnes ocupa una superficie
de 40.000 metros cuadrados. En su interior, 95
agradables habitaciones, dispuestas en horizontal,
a dos niveles, decoradas con colores mediterráneos
y cubiertas con tejas árabes, lo que convierten su
imagen, nada más admirarla desde la lejanía, en
una población de nuevo cuño, y más cuando se
accede a su interior y se deambula por sus calles,
plazas, soportales y jardines, oyendo el rumor de
una fuente.
Pero también dispone de toda clase de espacios de
múltiple uso, tanto exteriores como subterráneos,
intercomunicados entre sí.
Vilar Rural d’Arnes es, desde hace pocos meses, todo un referente en el turismo de
calidad de la Terra Alta. En su carta de vinos se recomiendan los más preciados caldos
de esta comarca del interior del sector más meridional de la provincia de
Tarragona, en el corazón de las Terres de l’Ebre.
El resort cuenta con la colaboración del C.R.D.O.
Terra Alta para las programaciones de catas
La comarca de la Terra Alta cuenta con una larga tradición
vitivinícola.
cubiertas a modernísimos spas, que ofrecen toda
clase de baños de vapor, áreas de masajes, jacuzzi,
baños turcos, saunas, etc., hasta complejos
deportivos para todas las edades y bicicletas de
paseo. Una explanada central, con bancos y
soportales a su alrededor, invita a tertulias y a la
celebración de conciertos y toda clase de actos
socioculturales.
Además, algo que llama poderosamente la
atención es que aquí los pequeños no tienen
tiempo para aburrirse. Bien temprano, después
del desayuno, los monitores establecen las
actividades que se realizarán en esa jornada
(manualidades en la casa de actividades
artesanales, moldeando arcilla, elaborando
galletas, cociendo pan, etc.; visitando la granja de
animales: patos, gallinas, conejos, cabras, etc.;
cuidando el jardín y regando las hortalizas, con la
satisfacción añadida de ver cómo crecen las
calabazas, los pimientos, tomates, berenjenas,
pepinos, etc., ante la inanimada mirada de un
espantapájaros). También los pequeños tienen un
campo de fútbol, junto a la piscina exterior
cubierta, y columpios para todas las edades y
gustos.
Cultura del vino:
Tona Roig Saumell, la directora de este singular
complejo turístico de primer orden, natural de
Reus, es, al mismo tiempo, la más entusiasta
defensora de la cultura de la gastronomía y la
enología en su resort. Tona llegó a Arnes, después
de una larga estancia en un complejo turístico de
lujo en Brasil y lo tiene bien claro: “Voy a
promocionar el vino de la comarca en todas las
formas posibles, a través de este establecimiento”,
y no miente, cuando se comprueba la carta del
restaurante, las botellas de la bodega y las
programaciones de catas de vinos que, en poco
tiempo, ya se han producido, en estrecha
coordinación con el Consejo Regulador de la
Denominación de Origen de la Terra Alta,
entidad que tiene su sede en Gandesa, capital de
la comarca. Catas que han tenido como
fundamento la iniciación al conocimiento de la
cultura del vino. Así constituye todo un ejemplo a
seguir y más si se tiene en cuenta que el Vilar
Rural d’Arnes, en poco tiempo, se ha convertido
en todo un referente del turismo de calidad de la
Terra Alta, comarca de larga tradición vitivinícola.
Otra de las tareas que tiene en mente Tona es
visitar todas y cada una de las bodegas de la
comarca para conocer sus mejores añadas y
botellas más emblemáticas, y que éstas no sólo no
falten en la carta de vinos, sino para que también
estén presentes en la tienda, junto con los aceites
extravírgenes, miel, polen, jalea real, aceitunas,
almendras, paté de oliva, etc., alimentos
igualmente tradicionales de esta comarca interior
del mediodía de Cataluña. Precisamente, hace
poco se estaba preparando una carta de vinos, en
donde estuvieran representados los mejores de la
Terra Alta, con una claridad sobre la botella fácil
de identificar a través de unas etiquetas harto
representativas.
Todo ello lleva a una clara e inequívoca
demostración de que este singular complejo
turístico está comprometido en la integración en
la comarca. “Nos está llegando gente interesada
por los productos tradicionales de la población y
de la comarca, siguiendo los consejos de familias
que ya han estado hospedadas en el resort, y que
quieren disfrutar en nuestro complejo de unas
merecidas vacaciones, o bien de un fin de
semana”, comenta con especial énfasis Tona,
mientras coordina la sala que acogerá la próxima
cata de vinos. “Se trata de un establecimiento
familiar, ideal para la evasión”, añade la directora,
al tiempo que da explicaciones al personal que se
ocupa de adecuar una agradable sala como espacio
de lectura.
Actualmente registran un lleno del 80% todos los
días de la semana. El turismo interior llega de
Cataluña, Aragón, Comunidad Valenciana,
Navarra, La Rioja y Madrid. Mientras que el
extranjero, son alemanes, holandeses e ingleses,
los más numerosos. Todos ellos, según Tona,
muestran un especial interés por la cultura del
vino, decantándose, en su mayoría, por los vinos
de la comarca, con lo cual, gracias al Resort, los
vinos de la Terra Alta están experimentando un
importante proyección, tanto a nivel nacional
como internacional.
Durante el atardecer es recomendable elevar las
cabezas al cielo porque las estrellas se pueden
tocar. Un cielo de gran belleza, donde la magia de
la noche traslada por segundos a los mitos de las
leyendas celtas. En la antigüedad, en estas tierras
convivieron en estrecha armonía iberos y celtas,
como lo confirman los numerosos yacimientos
arqueológicos conservados, coetáneos en el
tiempo y el espacio. Ésta es otra de las ofertas
culturales del resort: el descubrimiento de los
poblados, que se encuentran próximos a los
Puertos de Beceite y no lejos de Horta de Sant
Joan, donde Picasso encontró las musas de la
inspiración en dos ocasiones (años 1898 y 1909),
700 años después de que los caballeros templarios
eligiesen esta comarca como tierra sagrada para
sus ritos, al tiempo que potenciaban el cultivo y la
elaboración del vino. Gracias al Temple hoy se
puede disfrutar de estos singulares caldos.