EL MUNDO MODERNO

Inteligencia e ironía tenía de sobras este escritor norteamericano nacido en 1920 y fallecido hace cinco años, a los 91 años de edad. Se definía como un narrador de cuentos con propósitos morales y no se consideraba un escritor de ciencia ficción, sino de temas y mundos fantásticos e imaginativos donde nos contaba posibilidades y desvíos de nuestra propia historia como especie. "Crónicas marcianas" y "Fahrenheit 451" son sus dos obras más populares y en ellas plantea cuestiones que rozan la metafísica y la filosofía moral. Para él la búsqueda científica de la inmortalidad es la que empuja el progreso y el afán de conocer las estrellas, aunque solía añadir con un guiño irónico "siempre que no nos llevemos nuestros pecados a los otros mundos". En 1988 publicó un libro de análisis literario que mostró el rostro auténtico (y sumamente respetable) de un escritor que leía y pensaba con inusitada profundidad (recuerden que se trata de un escritor sin formación académica, cosa que parece restar posibilidades a un ensayista, al menos sobre el papel). El libro tenía un título no muy afortunado "El mundo moderno" y un subtítulo informativamente banal: "Diez grandes escritores. Pero su contenido no tenía nada de banal y sí mucho de deslumbrante. En este volumen que publicó Edhasa en 1990 con traducción de Marco Aurelio Galmarini, Bradbury nos habla de sus lecturas de Eliot, Proust, Mann, Ibsen, Kafka, Virginia Woolf, Joyce, Conrad, Dostoievsky y Pirandello. Una mezcla heterogénea de grandes y un poco menos grandes autores de la historia literaria. A través de la amenísima lectura de este libro de ensayos literarios uno descubre el porqué del título del libro y el porqué de esa clase de elección de figuras tan escasamente parejas en calidad e importancia literaria. Recordemos que aunque no fue a la universidad, Bradbury era un lector compulsivo y su obra "Fahrenheit 451" es el más grande y poético canto al amor a los libros que se ha escrito jamás. Los ensayos publicados en este libro están basados en una serie de guiones para un programa de la televisión británica en 1988 que le fue encargado a Bradbury con la idea de mostrar visual e informativamente a una serie de escritores a los que se considera responsables del "movimiento moderno" no sólo en literatura, sino en arte, cine o arquitectura. Y así nos habla del protagonista de "Muerte en Venecia" de Mann, el famoso escritor Gustav von Aschenbach y recuerda una frase de la novela donde habla "de la necesidad que el artista experimenta de conocimiento peligroso, de presión creadora sobre sí mismo para abandonar las normas...y transgredirlas". Y eso es lo que todos y cada uno de esos creadores logró con su obra. Como , Proust, Pound o Joyce que provocaron una capital transformación de las formas, el espíritu y la naturaleza artísticas entre las dos ultimas décadas del siglo XIX y hasta la II Guerra Mundial. Y de aquella polvareda, el actual lodazal, donde como siempre crecen nenúfares entre el barro. Fue Nietzche quien dijo proféticamente (en el siglo XIX): "los hombres modernos son los hijos de un periodo fragmentado, pluralista, enfermo y espectral". Y ni siquiera soñó que a ese desequilibrio metafísico se uniría el ácido de las nuevas tecnologías que está dando el golpe de gracia a toda esa modernidad que Bradbury nos cuenta provocando ya más nostalgia que admiración. Y es que la lectura de este libro, además de hacernos desear volver a leer o empezar a leer a esos autores, nos da una lección actualísima sobre el movimiento cultural como dinámica reiterativa. Si Ibsen nos dice "no hay pensamiento alguno que dure hoy más de veinte años" en su "Un enemigo del pueblo", escrito a finales de 1800, para significar esa movilidad destructiva de la modernez artística, ¿se imaginan la cara que pondría al ver que la vida media de cualquier producto cultural o tecnológico en nuestros días no pasa de dos semanas? O la frase de Virginia Woolf cuando escribía emocionada, "alrededor de 1910 , el carácter humano cambió de pronto" o los comentarios a los efectos "terminales" de la I Guerra Mundial, cuando D.H. Lawrence afirmaba "El mundo concluyó en 1915". Da un poco de vértigo comprobar la aceleración suicida de nuestro mundo actual comparado con aquél que evoca este libro a través de unos escritores que suman inteligencia, conocimiento, sensibilidad y genio creativo. FICHA EL MUNDO MODERNO.-DIEZ GRANDES ESCRITORES.- Malcom Bradbury.- Trad. Marco Aurelio Galmarini. Edhasa. 325 págs. ISBN 9788435014380
Article complet