
És la primera edició que es premia un autor original en llengua catalana
L'onzena edició del Premi Llibreter, que atorga el Gremi de Llibreters de Catalunya, ha destacat la novel·la 'Maletes perdudes' (Empúries) de Jordi Puntí en la categoria de literatura catalana i 'Olive Kitteridge' (Edicions de 1984) d'Elisabeth Strout, traduït per Ester Tallada, en la categoria d'altres literatures. És la primera vegada que aquest premi a obra publicada destaca un autor original en català.
L'origen que va motivar la creació del Premi Llibreter era el de destacar una obra notable que hagués passat desapercebuda. Les bases permetien premiar una obra tan en català com en espanyol. En onze edicions aquest premi ha premiat autors espanyols i autors estrangers, alguns traduïts al català, d'altres només a l'espanyol. Durant anys els editors en llengua catalana havíen reclamat més atenció a la literatura catalana per part del jurat del premi, però els intents no havien fructificat.

La novela "Maletes perdudes", la primera de Jordi Puntí, ha recibido el Premi Llibreter de este año en la nueva categoría de Literatura Catalana, ha informado en un comunicado el Gremio de Libreros de Cataluña.
El jurado ha distinguido la obra de Puntí por "su prosa cinematográfica" y un lenguaje "muy vivo y rico, donde la frase corta y directa hace muy ágil la lectura", ha comunicado el gremio de libreros de Cataluña que concede el galardón.
En la categoría de Otras Literaturas, el Premi Llibreter ha distinguido a la escritora estadounidense Elizabeth Strout por "Olive Kitteridge", un retrato de la cotidianeidad ambientado en Nueva Inglaterra y que ya consiguió el Premio Pulitzer 2009.
En el apartado Álbum Ilustrado, los libreros han galardonado al dibujante taiwanés Jimmy Liao por "La noche estrellada", un trabajo sobre la soledad y la necesidad de comunicación.
"Maletes perdudes" narra la búsqueda de un padre por parte de sus cuatro hijos, de madres diferentes, a quienes abandonó cuando eran pequeños. El autor nos introduce en un viaje en el tiempo y nos da a conocer la historia de un hombre, transportista de muebles por Europa, durante la época del postfranquismo y las revueltas estudiantiles del 68.
El Premi Llibreter, otorgado por un jurado de siete libreros catalanes, no tiene dotación económica y mantiene su reconocimiento por su independencia y porque favorece la dinamización de las ventas de obras de gran calidad literaria.
En esta undécima edición, los organizadores han incorporado la nueva categoría de literatura catalana, que ha recaído en Jordi Puntí.
La entrega del premio se celebrará esta noche en el Institut d'Estudis Catalans con la presencia de algunos premiados y el conseller de Cultura, Joan Manuel Tresserras.